Autor: Dairen Morales López

mujer autoestima

¿Qué es eso de la autoestima? Podríamos definirlo como un conjunto de creencias, percepciones, evaluaciones y pensamientos que tenemos acerca de nosotros mismos, basándonos en nuestras experiencias vitales y objetivos vitales.

La baja autoestima es uno de los problemas que con mayor frecuencia veo en consulta, sobre todo en mujeres jóvenes. La baja autoestima conlleva una percepción negativa sobre uno mismo y puede llegar a limitar mucho nuestra vida diaria. Surge de una sensación de impotencia a la hora de poder satisfacer nuestros deseos y necesidades. La creencia de que no podemos lograr lo que queremos o que no lo merecemos. A veces hay negación de los deseos como forma de proteger el autoestima, lo que limita aún más el crecimiento personal.

Son muchas las personas que acuden a consulta sin identificar que sufren de autoestima baja y no comprenden qué puede estar ocurriendo en sus vidas que les haga sentir tan mal. La baja autoestima lleva a otro tipo de problemas (supuestas causas por las que acuden a consulta) como ansiedad, depresión, problemas en las relaciones, adicciones, etc. 

Walter Riso señala que nuestro autoestima se basa en 4 pilares básicos: autoconcepto, autoimagen, autorrefuerzo y autoeficacia

Autoconcepto: Qué piensas de ti misma como persona, si te aceptas con lo bueno y lo que consideras no tan bueno, te llevará directamente a tratarte de determinada forma. Esto va a condicionar tu vida. Si te hablas con cariño y respeto, tendrás autocompasión, serás amable contigo y esto influirá en tu nivel de autoexigencia. Además, te verás más capaz de lanzarte en la vida a conseguir todo aquello que deseas.

Autoimagen: La autoimagen no es solo verse bien físicamente, de hecho, va mucho más allá. La belleza se encuentra en los ojos de quien mira, es subjetiva, relativa. Las personas son bellas cuando se sienten bellas siguiendo su propio criterio. ¿Si eres capaz de ver la belleza en los demás, por qué no paras a ver qué hay en ti? Y es que, en la mayoría de ocasiones focalizamos nuestra atención en aquello que nos falta, sin valorar lo ricos que somos, qué cualidades y habilidades tenemos y cómo esto nos hace ser (autoeficacia). Identificar y poder ver esto en ti hará que puedas confiar más en ti misma, te sentirás capaz de poder enfrentar determinadas circunstancias que en la vida se presentan y llegar a ser más resiliente. Poder sacar todo lo bueno que hay en ti, cuidarte y exprimir todas tus virtudes.

Autorefuerzo: Debemos ser capaces de elogiarnos, felicitarnos y premiarnos por nuestros logros. Esto hará que refuerces cómo te sientes. El crecimiento personal se logra cuando valoramos nuestros logros y nuestros éxitos, en vez de castigar nuestros errores, sobretodo aquellos pequeños logros y éxitos que nos costó mucho conseguir. Si nos centramos en nuestros defectos y en castigarnos en los errores perjudicamos nuestra autoestima, a diferencia de cuando valoramos nuestras virtudes y nos felicitamos por nuestros éxitos, que la fortalecemos.

Autoeficacia: Conocer tus recursos y habilidades. El autoconocimiento es la base para poder profundizar en ti, comprenderte y comenzar a trabajar en cómo mejorar tu bienestar. Se trata de conocer todas tus virtudes, tus potencialidades. Pero también tus deseos y necesidades, de forma que te lances al mundo con todos tus recursos para conseguir lo que quieres. El autoconocimiento también es fundamental para jerarquizar esos deseos. Darle más valor a lo que más valor tiene para ti. Conocer tus recursos y habilidades y poder confiar más en ti.

Todos y cada uno de los conceptos que conforman nuestra autoestima son importantes y se retroalimentan unos de otros.